Virus Epstein-Barr

El virus de Epstein-Barr (VEB), también denominado virus del herpes humano tipo 4 (HVH-4), es uno de los virus humanos más comunes. El VEB es un virus de doble cadena de ADN lineal encerrado por una cápside proteica, linfotrópico. Pertenece a la familia Herpesviridae, subfamilia gamma de los herpesvirus. La seroprevalencia en adultos mayores de 25 años es > 95% (1). El virus se transmite principalmente por la  saliva, aunque también se ha observado transmisión por vía sexual, trasplante o productos sanguíneos que contenían linfocitos (2) (3). El VEB es el agente causante de la Mononucleosis Infecciosa (MI) y también se asocia con el Linfoma de Burkitt y el carcinoma nasofaríngeo.

Durante el ciclo lítico (infección productiva), el virus se replica en los linfocitos B y en células epiteliales de las glándulas salivales y de la mucosa bucal, y se secreta en la saliva. Después de la infección primaria, el VEB permanece en los linfocitos B en estadio  de infección latente (sin producción de viriones). Las reactivaciones son frecuentes durante la vida, aunque no constituyen datos clínicos relevantes en huéspedes inmunocompetentes. Después de la infección primaria, el virus se secreta durante toda la vida en la saliva, de manera intermitente. Las infecciones por VEB en niños son a menudo asintomáticas, mientras que del35% al 50% se convierten en MI en adolescentes. El periodo de incubación es de 4 a 6 semanas.

El diagnóstico de MI puede establecerse en presencia de la tríada: fiebre, faringitis y linfadenopatía, junto con los resultados hematológicos. Los análisis serológicos se utilizan para la estadificación de la infección, para diferenciar la infección por el VEB de otras infecciones con síntomas clínicos similares, por ejemplo infecciones por Citomegalovirus, Toxoplasma Gondii, virus de la hepatitis A, HIV, etc. (4) y para determinar el estado inmunológico en donantes y receptores de trasplantes.

Para determinar el estadio de la infección, se utilizan habitualmente análisis para la detección de anticuerpos IgM e IgG frente al antígeno de la cápside (VCA, viral capsid antigen) del VEB, y los anticuerpos IgG frente al antígeno nuclear 1 del virus Epstein-Barr (EBNA-1) (5). En pacientes con infecciones primarias agudas, generalmente se encuentran anticuerpos IgG e IgM anti-VCA y ausencia de anticuerpos IgG anti-EBNA-1.  Los anticuerpos anti-antígenos tempranos anti- EA IgG (EA, early antigen) también son detectables en un 70 – 85% de pacientes con MI en fase aguda aunque son más tardíos que los anti- VCA IgM; alcanzan el máximo entre la tercera y cuarta semana de evolución de la enfermedad y persisten de 3 a 6 meses. Por el contrario, las infecciones pasadas se caracterizan por la presencia de anticuerpos IgG anti-VCA e IgG anti-EBNA 1, y la ausencia de anticuerpos IgM anti-VCA. En algunos casos, los anticuerpos IgM anti-VCA permanecen más tiempo, hasta que ya se han producido los anticuerpos IgG anti-EBNA 1. La serología puede complicarse porque algunos individuos no producen anticuerpos IgM anti-VCA durante la infección primaria, y porque algunos carecen de anticuerpos IgG anti-EBNA 1 (ya sea porque no responden al EBNA-1 o porque han perdido los anticuerpos IgG anti-EBNA 1 por razones como la inmunosupresión) algunas veces años después de la infección primaria o incluso sólo meses después de ella (6). En estos casos es necesario el uso de otros métodos diagnósticos.

Prestaciones disponibles en Laboratorio Guemes:

  • Mononucleosis Test de Látexo Monotest
  • Ac. Anti VCA IgM – Epstein Barr Virus
  • Ac. Anti VCA IgG – Epstein Barr Virus
  • Ac. Antinuclear Antigen Epstein Barr Virus (Anti EBNA)
  • Ac. Anti Early Antigen Epstein Barr Virus (Anti EA)
  • EBV – DNA Cualitativo (Epstein Barr Virus)
  • EBV – DNA Cuantitativo (Epstein Barr Virus – PCR)

Fuente: www.cibic.com.ar