El 21 de noviembre se celebra el Día Mundial de la Espina Bífida.

La espina bífida es una grave enfermedad que se produce debido a una malformación congénita en el embarazo, entre la segunda y tercera semana de gestación. Se trata de un Defecto del Tubo Neural (DTN).La espina bífida es un Defecto del Tubo Neural

El tubo neural es un canal que se cierra para permitir la formación del sistema nervioso central del futuro bebé. Cuando éste no se cierra correctamente, la médula ósea queda totalmente desprotegida. Esta situación produce graves daños en el bebé al nacer, ya que afecta al sistema nervioso central, el aparato locomotor y el sistema genitourinario.

Si hay antecedentes familiares o existen factores de riesgo se realizan una serie de pruebas en el embarazo para comprobar o descartar la existencia de la espina bífida.

Las pruebas más habituales son la ecografía (semana 20 de la gestación) y la amniocentesis, pero también se realiza un estudio del nivel de alfafetoproteína (proteína que se desarrolla en el feto) en la sangre de la madre. No obstante, no siempre es sencillo detectarla.

¿Cuántos tipos de espina bífida existen?

Existen diferentes tipos de espina bífida: oculta, meningocele, mielomeningocele.

Tipos de Espina Bífida

¿Por qué se produce la espina bífida?

Se desconocen las causas exactas que producen la enfermedad.

Los expertos señalan que se debe a una combinación de factores genéticos y ambientales.

Existen algunos factores de riesgo si la madre es diabéticaconsume alcohol o drogas en cantidades importantes, lleva una dieta pobre, sigue un tratamiento con hormonas sexuales o si vive en determinadas zonas del mundo, como Gales, Hungría o México.

No obstante, la espina bífida se puede prevenir tomando ácido fólico antes de quedarse embarazada y durante los primeros meses de embarazo.

¿Se puede curar la espina bífida?

La espina bífida no tiene curación. El bebé al nacer puede sufrir parálisis, hidrocefalia y retrasos en el desarrollo físico y motor.

Una vez diagnosticada la enfermedad, es importante trabajar el aspecto motor mediante estimulación para que el niño siga un desarrollo psicomotor como el de un niño normal.

Los niños con espina bífida pueden tener dificultades para caminar y graves problemas intestinales. Muchos de ellos necesitan muletas o sillas de ruedas.