¿QUÉ ES Y QUE PUEDE DESENCADENAR?

El virus del papiloma humano o HPV es un virus ADN perteneciente a la familia de los papillomaviridae y constituye una de las enfermedades de transmisión sexual más comunes.

Se conocen más de 100 tipos virales según el tipo de epitelio que infectan, en relación a su patogenia oncológica, se clasifican en tipos de alto y bajo riesgo.

La mayoría de las infecciones por HPV son asintomáticas, transitorias y se resuelven sin ningún tratamiento, sin embargo algunas pueden originar lesiones o cáncer. Se ha comprobado que la causa necesaria del “cáncer de cuello uterino”, es la infección por HPV”. En infecciones persistentes de alto riesgo, puede dar lugar en mujeres a: cáncer cervical, de vulva, vaginal y ano; en hombres: cáncer de ano y de pene.

 

¿CÓMO ACTÚA EL HPV EN LAS CÉLULAS DEL CUERPO?

Como todos los virus de ésta familia, los HPV sólo infectan el epitelio estratificado de piel y mucosa de humanos.

  • En mujeres: las lesiones se pueden detectar en: Vulva, vagina y región perianal
  • En hombres: las lesiones son semejantes a la de las mujeres, y se pueden expresar como verrugas planas o como manchas en el pene y región perianal.

Si bien el porcentaje de infecciones en el hombre es menor, muchas veces éste actúa como reservorio y transmisor.

 

¿CÓMO SE TRANSMITE?

El HPV se transmite mayormente por contacto piel a piel, principalmente durante el contacto en la penetración genital, aunque también puede transmitirse, en un menor porcentaje, por contacto genital sin penetración, por ejemplo a través del sexo oral.

Una mujer embarazada portadora HPV puede transmitir el virus al recién nacido por contacto directo durante el parto. También existe la posibilidad de contagio en otras partes del cuerpo, como ser la mucosa bucal, labios, aparato digestivo y vías aéreas en general.

Hay factores que aumentan la posibilidad de contagio, como: ser menor de 25 años, alto número de parejas con actividad sexual, actividad sexual a temprana edad y que el hombre haya tenido muchas parejas.

 

INCIDENCIA.

  • En el mundo, se cree que entre el 70% y 80% de la población sexualmente activa estará afectada antes de los 50 años de edad. Se estima que todos los años se diagnostican 500.000 nuevos casos de “CANCER CERVICAL” y de los cuales el 80% se da en países en desarrollo, con una mortalidad del 50 %.
  • En Argentina, de acuerdo a estadísticas del ministerio de Salud, se reportan cerca de 4000 episodios de NEOPLASISAS CERVICALES invasoras y aproximadamente 2000 muertes por año.
  • La prevalencia de infecciones por HPV para la población general, es del 5 al 20 %, detectable a través de la prueba de “Captura híbrida para HPV”. El pico de prevalencias se ubica en el grupo de mujeres menores de 30 años.

 

DIAGNÓSTICO.

La mayor parte de la gente infectada por HPV desconoce que está, ya que es al principio indoloro y suele pasar desapercibido. Se debe realizar un control anual en mujeres, con la realización de una “citología” y una “colposcopia”, como una manera para detectar y tratar lesiones, evitando el desarrollo de un cáncer de cuello de útero.

 

El laboratorio Guemes puede confirmar el diagnóstico, determinando la presencia y genotipificación del virus HPV, mediante el estudio por Biología Molecular, denominado: “PAPILOMA VIRUS HUMANO POR PCR”

 

PREVENCIÓN.

Se debe empezar en la adolescencia, promoviendo el uso de preservativos y la monogamia.

Es importante el control periódico en mujeres, ya que el 50% de los casos por HPV se da en mujeres que nunca se han controlado y que tiene una incidencia directa con el desarrollo de un cáncer.

 

VACUNAS.

Existe en la actualidad una vacuna para HPV que a partir del año 2011 es gratuita y obligatoria en Argentina para todas las niñas de 11 años.

Se indica en la etapa pre-pubertal pues es en esta etapa en la cual la vacuna tiene mayor éxito.

Vacunarse no implica que no deban realizarse dichos controles a posteriori