Es una de las infecciones más frecuentes que afectan al ser humano. Estudios serológicos indican que más del 90% de los humanos presentan anticuerpos frente a este virus.

Están producidas por un virus perteneciente a la familia Herpesviridiae, con un núcleo central de ADN bicatenario y proteína, una cápside y una envoltura periférica derivada de la membrana nuclear de la célula infectada.

Existen dos tipos de virus herpes simple que afectan al ser humano:

  • HSV Tipo I, responsable de la gran mayoría de infecciones orales, periorales, oculares o por encima de la cintura pélvica, afectando las mucosas y juntas mucocutáneas de estas zonas.
  • HSV Tipo II, afecta la zona anogenital. También conocido como Herpes genital debido a las lesiones genitales mucocutáneas que provoca, siendo la enfermedad venérea más común.

Según la edad, esta infección puede observarse en:

  • Neonatos: se puede infectar en el canal de parto, cuando la madre padece el herpes genital.
  • Niños: a partir del nacimiento, el contagio es por contacto directo con personas que padecen el herpes. La primoinfección del HSV I suele ser entre el primero y quinto año de vida, ya que antes es muy probable que tenga anticuerpos protectores que le transmite la madre.
  • Adultos jóvenes: es mediante el HSV tipo II y se transmite por contacto sexual. Las mujeres que contraen el herpes genital durante el embarazo tienen un elevado riesgo de aborto espontáneo o de parto prematuro. La excreción activa del virus en las secreciones vaginales de las mujeres embarazadas puede causar una infección congénita grave que el recién nacido contrae durante el paso a través del canal vaginal. Si existen lesiones por HSV durante el parto, del 40% al 60% de los recién nacidos contraen la enfermedad. La transmisión a los recién nacidos de la infección por HSV está asociada a morbilidad y mortalidad elevadas si no se aplica un tratamiento de inmediato.

La falta de higiene, hacinamiento y no tomar las precauciones suficientes para evitar el contacto con personas que presentan lesiones herpéticas, son algunos de los factores que predispone con mayor frecuencia la aparición en niños con nivel social bajo, también los cuadros de alteraciones inmunológicas y clínicos graves, así como la promiscuidad sexual.

El Herpes virus demuestra su afinidad por:
La piel, donde produce en la epidermis cambios citopáticos balonizantes que se manifiestan clínicamente, como lesiones vesiculosas agrupadas.
El sistema Nervioso, permaneciendo en las células ganglionares nerviosas o células de Schwann, de forma latente como episoma circular. Puede reactivarse posteriormente y producir las recidivas.

Puede manifestarse de formas muy diversas:
– Primoinfección herpética: por primera vez el organismo se pone en contacto con el HSV, y aunque puede ser asintomática, habitualmente produce un cuadro dermatológico conocido como gingivoestomatitis herpética. Afecta principalmente a niños y cursa con fiebre alta, malestar general, lesiones vesiculosas en la mucosa oral, y evoluciona con rapidez a pequeñas ulceras dolorosas, acompañadas de adenopatías regionales. La fiebre suele remitir entre 2 y 3 días, y las lesiones cutáneas entre 15 y 20 días.
– Herpes simple labial: es la localización más habitual. Se manifiesta como lesiones vesiculosas pequeñas, agrupadas, que evolucionan a erosiones y costras. Curan espontáneamente en 5 a 7 días.
– Herpes simple genital: es igual en sus manifestaciones a la clínica anterior, pero afectando la zona genital. Es doloroso y con gran tendencia a la recidiva. En las mujeres, a veces no es posible observar las vesículas agrupadas que constituyen su manifestación clínica típica, debiendo sospechar si existe dolor, prurito, leucorrea o disuria, dependiendo de la zona donde asiente en la región genitovulvar.
– Otras manifestaciones como Queratoconjuntivitis herpética y Herpes simple lumbosacro (zona de cadera o glúteos, tiende a ser muy recidivante).

El Herpes simple recidivante es producido por el fenómeno de latencia que presenta esta familia de herpesviridae y existen una serie de factores responsable de esta recurrencia como: fiebre, exposición solar, menstruación, ovulación, traumatismos quirúrgicos, y el estrés.

El diagnóstico se basa en la mayoría de los casos por la historia clínica del paciente, con síntomas generales como astenia, dolor y estrés; y la exploración física, para encontrar las típicas vesículas agrupadas. En caso de dudas se recurre a la detección de anticuerpos circulantes, mediante test inmunológicos in vitro para la determinación anticuerpos IgG contra el Virus del Herpes Simple tipo I y tipo II los cuales se determinan por electroquimiolumiscencia. En el caso de los anticuerpos IgM para el Virus Herpes Simple tipo I y tipo II se utiliza para su determinación la tecnología de quimioluminiscencia.

También es posible la detección del material genético del virus mediante técnicas de biología molecular como la Reacción en cadena de la polimerasa en tiempo real (Real Time PCR) la cual distingue entre HSV1 y HSV2 y se utiliza también como análisis confirmatorio de la infección por HSV. Su utilidad se destaca además en pacientes con afecciones del SNC (encefalitis herpética), en inmunosuprimidos (infectados con el HIV-1, trasplantados, etc.) y en los recién nacidos de madres con HSV genital. El curso de la encefalitis herpética está influenciado por la rapidez con que se inicia el tratamiento, en este caso la PCR en LCR para HSV ha demostrado ser una herramienta altamente sensible, específica y rápida para su diagnóstico.

Prestaciones disponibles en Laboratorio Güemes:

  • Herpes I Ac. IgG
  • Herpes I Ac. IgM
  • Herpes II Ac. IgG
  • Hrpes II Ac. IgM
  • Herpes Simplex DNA-PCR

Fuente: www.cibic.com.ar