Debido a que el COVID-19 se contagia de persona a persona, a través de las gotitas respiratorias que se producen cuando un infectado tose, estornuda o habla, es sumamente importante respetar el aislamiento social. Sin embargo, hay lugares a los que es necesario seguir concurriendo y en los que es difícil cumplir el distanciamiento: supermercados, farmacias, bancos, transporte público, etcétera.
Para estas situaciones, en algunas zonas del país se adoptó como medida preventiva adicional el uso de tapabocas caseros. En esta nota te contamos cómo confeccionarlos y qué recaudos debés tomar para utilizarlos.

¿Por qué un tapabocas casero y no un barbijo quirúrgico o reglamentario?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) aconseja el uso de mascarillas quirúrgicas únicamente para el personal de la salud debido a que la cantidad disponible es limitada y a que se exponen a un alto riesgo de contagio. Para el público en general, el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC) recomienda utilizar tapabocas de tela para evitar que las secreciones respiratorias pasen de una persona a otra y así, desacelerar la propagación del virus. Esto se debe a que existen muchos casos de pacientes asintomáticos que pueden contagiar en contacto cercano con otras personas.

¿Quiénes NO pueden usarlo?

  • Niños menores de 2 años.
  • Pacientes con dificultades respiratorias.
  • Personas que no puedan colocárselo o quitárselo sin ayuda.

Que hay que tener en cuenta al usar un tapabocas casero:

  • Se ajuste bien, pero que quede cómodo en el puente nasal y en el costado de la cara.
  • Esté asegurado con lazos o elásticos para las orejas.
  • Tenga, al menos, dos capas de tela.
  • Permita la respiración sin restricciones.
  • Se pueda lavar a máquina sin dañarlo.

¿Cómo usar un tapabocas?

  • Antes de colocártelo, lavate las manos con agua y jabón durante, al menos, entre 40 y 60 segundos.
  • Asegurate de que te cubra la boca y la nariz, y que no haya espacios entre tu cara y el barbijo.
  • Evitá tocarlo mientras lo usás.
  • Cambialo en cuanto esté húmedo y lavalo en forma frecuente en el lavarropas.

Para quitártelo tomá estos 3 recaudos:

  1.  Agarralo por detrás sin tocar su parte delantera ni tus ojos, tu nariz o tu boca.
  2.  Colocalo en un recipiente cerrado.
  3.  Lavate las manos con agua y jabón durante, al menos, entre 40 y 60 segundos.
Fuentes:
– Ministerio de Salud de la Nación.
– Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC).
– Organización Mundial de la Salud (OMS).
– Casa Rosada Argentina.