El virus de la influenza pertenece a la familia de los orthomixovirus. Hay tres tipos antigénicos (A, B y C) y contienen en su superficie glicoproteínas denominadas hemaglutininas (H) y neuraminidasas (N). Éstas cambian periódicamente su secuencia de aminoácidos, lo que determina las variaciones antigénicas que presenta el virus y, por lo tanto, las mutaciones destinadas a evadir las respuestas inmunes del huésped. Los virus Influenza A y B frecuentemente se diseminan en humanos y son los responsables de las epidemias estacionales de gripe que ocurren cada año. (1)

La enfermedad provocada por los virus de Influenza o gripe, es fundamentalmente respiratoria, afectando principalmente a la nariz, garganta, bronquios y, ocasionalmente, los pulmones, con mayor riesgo de hospitalización, complicación y muerte en los grupos de alto riesgo (mayores de 65 años, personas gestantes, niños menores de 2 años, y quienes tengan factores de riesgo). Entre las complicaciones más frecuentes se encuentran: neumonitis, neumonía y descompensación de enfermedades crónicas cardiopulmonares.

La infección viral dura generalmente una semana y se caracteriza por la aparición súbita de fiebre alta, dolores musculares, cefalea, malestar general, tos seca, dolor de garganta y rinitis. El virus se transmite con facilidad de una persona a otra a través de gotitas y pequeñas partículas expulsadas con la tos o los estornudos.

Desde el inicio de la pandemia de COVID-19, en Argentina, la actividad de influenza se mantuvo baja. Sin embargo, a partir de diciembre del año 2021 a la fecha, se ha detectado un aumento progresivo en el número de casos de influenza, principalmente influenza A H3N2. Esto representa, epidemiológicamente, una circulación en un periodo del año no habitual para este virus respiratorio, que comúnmente es esperable que circule principalmente entre los meses de mayo y agosto. Si bien se han detectado casos en todos los grupos etarios, el mayor número de casos se detecta en niños menores de 5 años en primer lugar y adultos entre 25-34 años en segundo lugar (2).

Ante esta circulación temprana del virus Influenza A en distintas jurisdicciones de Argentina, el Ministerio de Salud de la Nación recomienda a los equipos de salud sensibilizar la sospecha clínica de enfermedad tipo influenza e implementar medidas de prevención por vacunas y cuidados especialmente en los grupos con mayor riesgo de desarrollar complicaciones.

Si bien el testeo para el virus de la Influenza no sería requerido para realizar un diagnóstico en pacientes con sospecha de influenza cuando existe alta circulación viral en la comunidad, el mismo puede contribuir al manejo clínico del paciente como el inicio de un tratamiento antiviral, la realización de alguna otra prueba diagnóstica o la toma de medidas de prevención y control de la infección, a la vez que es recomendado para todos los pacientes con sospecha de influenza que sean admitidos en un hospital.

En Laboratorio Güemes realizamos la detección e identificación por RT-PCR en tiempo real de Influenza A H3N2, que se suma a la detección de Influenza A H1N1 e Influenza B.

 

Fuente: www.cibic.com.ar